Aprende a hacer puertas correderas para tu hogar

Las puertas conectan espacios, permiten acceder al interior de nuestras viviendas, en definitiva son un elemento esencial que, en ocasiones, definen el estilo de una casa. Existen múltiples tipos de puertas, pero una de las más originales son las puertas correderas.

Actualmente las puertas correderas están cobrando una gran importancia en nuestras casas y comercios, tanto en la decoración interior como exterior.  Son una gran alternativa cuando existe un problema de espacio ya que permiten separar áreas sin perder sitio cuando se abre la puerta, además de dar un toque moderno y sofisticado a tu hogar. Cada vez más personas apuestan por este elemento que te permite, de una manera sencilla y original, separar los espacios de tu hogar sin tener que levantar tabiques. Son todo ventajas, cuando están cerradas sirven para separar las áreas, pero sin embargo si las dejamos abiertas ganamos la sensación de espacio.

En el mercado se pueden encontrar puertas correderas de diferentes estilos, diseños y materiales. Hay que prestar especial atención a la ubicación de la puerta antes de elegirla. En el caso de estar expuesta al ambiente exterior hay que utilizar un material más resistente. A continuación os explicamos como hacerlas vosotros mism@s, os proponemos un modelo ideal para pequeños apartamentos, grandes habitaciones o salones con acceso a terraza o jardín. ¡Echa un vistazo!

Cómo hacer una puerta corredera

Para hacer vuestras propias puertas correderas necesitaréis las siguientes herramientas y materiales:

Herramientas

  1. Taladro atornilador
  2. Lijadora
  3. Minisierra
  4. Metro
  5. Brocha
  6. Grapadora

Materiales

  1. Cola de carpintero
  2. Listones de madera
  3. Vidrio
  4. Tornillos
  5. Tirafondos
  6. Cuerda
  7. Barniz o tinte de nogalina
  8. Grapas
  9. Guía puerta corredera
  10. Alambre

Paso a paso

La construcción de estas particulares  puertas correderas, aunque no lo parezca, es bastante sencillo. ¡Comenzamos!

Puertas correderas

Paso 1: en primer lugar, tendréis de medir con el metro el hueco en el que queréis colocar la puerta, utilizando esas medidas para los listones de madera.

Paso 2: una vez que tengáis las medidas tendréis que cortar con la minisierra las piezas de madera para hacer los marcos y la estructura de la puerta e ingletareis los marcos interiores para que encajen.

Paso 3: cuando tengáis la estructura tendréis que comenzar a pintar con nogalina los marcos hasta obtener la tonalidad deseada.

Paso 4: a continuación, juntareis las piezas poniendo un poco de cola blanca en los extremos y después tendréis que graparlo, en el caso de que no notéis consistencia, también podéis añadir unos tirafondos para conseguir una sujeción total.

Paso 5: ahora tendréis que ir colocando las partes centrales, fijándolas a la estructura, dejando espacio para el vidrio, atornillando los paneles.

Paso 6: una vez que tengáis todo, volvéis a pintar con el tinte de nogalina, esta vez los nuevos tablones y colocáis el vidrio, fijándolo a los tablones.

Paso 7: tendréis que añadir a la estructura el marco trasero y atornillarlo todo.

Paso 8: ahora tendréis que hacer el pomo de la puerta. Para ello cortareis un trocito de cuerda colocando un poco de cola en los extremos. Lo enrollareis con el alambre y lo atornillareis a la puerta. Podéis no poner manillar, quedará muy bien igualmente.

Paso 9: una vez que tengáis la puerta preparada, se comienzan a realizar los agujeros para anclar la guía corredera.

Paso 10: por último, y no menos importante tendréis que instalar el raíl guía en la pared para poder poder mover la puerta a través de la estructura.

En tan sólo 10 pasos ya tenéis una magnífica puerta corredera para vuestro hogar, como veis es #tanfácilquenotelocrees. ¡Cuéntanos si os atrevéis a hacerla!