Protege tu piscina todo el año. Cúbrela en verano y en invierno.

Mantener la piscina limpia durante todo el verano es una tarea dura y que necesita mucho tiempo de dedicación. Cuando termina el verano, tenemos que colocar la cubierta para la piscina ya que va a pasar entre 8 y 9 meses sin ser usada, pero ¿por qué no taparla también durante el verano? Es importante proteger tanto el agua y las paredes de la piscina, siempre.

Dependiendo de la estación en la que nos encontremos utilizaremos un tipo de manta o cubierta para piscinas u otra. Factores como el clima, uso de la piscina, etc, son algunos que nos van a condicionar a la hora de elegir el tipo de cubierta. Existen cubiertas para verano y cubiertas para invierno.

Cubierta de verano

La principal función de las cubiertas de verano es evitar que el agua se evapore a causa de los rayos del sol. Además de ahorrarnos bastante dinero en productos químicos, para su mantenimiento. Otro objetivo que tienen las cubiertas de verano es evitar que el agua se ensucie demasiado, de esta manera ahorraremos tiempo en limpieza. Para conservar la temperatura del agua es ideal, si se tapa por la noche podemos nadar al día siguiente a una temperatura agradable, porque el agua no habrá cogido las bajas temperaturas de por la noche. Las cubiertas de verano son solo para esta época del año, no sirven para invierno ya que los materiales no soportarían los climas fríos.

Materiales de las cubiertas de verano

Cubierta de invierno

Son similares a las de verano, pero mucho más resistentes. Su función es la de proteger el agua de hojas, polvo y toda la suciedad que pueda alcanzarla. Evitar caídas de personas o mascotas y conservar de la mejor manera posible el agua, que no se evapore o salgan algas por el paso del tiempo. Cuando pasen los meses de invierno habrá que hacer una limpieza igualmente, pero será menos intensa.

Habitualmente el material del que está hecho las cubiertas es de tela de PVC.

En resumen, los motivos por los que es aconsejable tapar nuestra piscina son:

  • Mantener el agua en la piscina por más tiempo. Con la manta tanto de invierno, como de verano conseguiremos que el agua no se evapore por los rayos solares.
  • Reducir el uso de productos químicos
  • Mantener el agua limpia. Evitamos que hojas, plantas y polvo ensucien el agua y las paredes de ella.
  • Menos mantenimiento de la piscina. Como la suciedad que entrará será mínima podemos hacer mantenimientos con más espacio de tiempo.
  • Ahorra dinero. No necesitaremos tantos productos químicos.
  • Reducimos los costes de energía. La cantidad de gas o luz que utilicemos para calentar la piscina será reducida, ya que se conservará la temperatura.
  • Más seguridad para las personas y mascotas que vivan en la casa.

Esperamos que os sirva de ayuda nuestro consejo y tengáis una piscina limpia los 365 días del año.